El texto abunda en reconocer que no debemos abandonar la idea de movernos por miedo a fracasar y no entrar en el perfil de mujer deportista, ahora existen estilos que nos permiten ser más comunes, activas, sociales, trabajadoras y felices.
El texto completo fue publicado en CÓDIGO VENUS http://www.codigovenus.com/?p=259
sábado, 9 de mayo de 2015
viernes, 24 de abril de 2015
Cómo es la mente de un deportista?
Es una mar de conexiones neuronales y ecuaciones matemáticas, un mundo de posibilidades que solo tienen una única oportunidad para ser la correcta y una milésima de segundo para decidirla.Un deportista es una bella realidad cognitiva!! Hombres y mujeres que conectan su cuerpo, espíritu y sus emociones en una sola decisión, en un solo momento glorioso!
Esas mentes siempre serán las más dispuestas a seguir, inquebrantables, las más humanas y creativas. Son esas mentes compatible con la plasticidad ambiental, con la flexibilidad y los cambios sociales.
domingo, 19 de abril de 2015
La sofisticación de las comunidades deportivas y la GENTE FIT.
Seguro te has preguntado, pero de dónde han salido tantos ciclistas urbanos, corredores-runners,troters, crossfiteros, corpulentos, yoga, iroman, practicantes de artes marciales mixtas, etc, , qué programa o qué fuerza sobrenatural hizo que fueran visibles y constantes?
El surgimiento de grupos, colectivos y personas
dedicadas a la práctica física mayormente orientada a los fitness, ya había
sido observada por sociólogos como Norbert Elias y Zygmunt Bauman, así como
del educador físico K. Heinemann, todos ellos coinciden en la ruptura
de la inercia conceptual del paradigma deportivo, en la emancipación
ciudadana y democratización del deporte e inevitablemente del vertiginoso vaivén
de los estilos de vida.
Esta sofisticación de las sociedades y
especialmente de las comunidades deportivas, tiene un sentido subversivo y democratizador,
la información a manos llenas, el acceso a la tecnología aplicada a la
actividad física, les ha permitido salir y buscar sus motivaciones intrínsecas
y extrínsecas para sentirse y pertenecer a la nueva dinámica social de nuestras
ciudades.
A estas personas les llamo GENTE FIT.
Son comunidades o personas con información suficiente para desarrollar
estrategias físicas que mejoren su aptitud física y defina habilidades psicosociales.
En sus prácticas la GENTE FIT son
altamente sofisticadas y reducen al máximo las posibilidades de deterioro
social, psicológico y físico, son autónomas y buscan el bienestar holistico.
Buscan en todo momento, incluir en sus rutinas o prácticas a sus cercanos y comparten
constantemente sus éxitos y hábitos personales en redes sociales.
Buscan la guía de expertos, socializan en
comunidades mediales dudas y experiencias y están dispuestos a colaborar con la
comunidad.
El célebre investigador español Fernando García
Ferrando tras su visión panorámica predeterminada por sus hallazgos
científicos, mencionaba que los sistemas deportivos fracasaban
cuando no podían alcanzar las motivaciones, necesidades e intereses de la
comunidad y que no eran capaces de atender a las minorías y entender nuevas
prácticas.
No es difícil entender entonces porque tenemos a
GENTE FIT y tenemos a Sedentarios-hipoactivos (según INEGI el 60% de la
población, media nacional -México-).
En la foto: Miguel Parra, boxeador profesional de Tepic, Nayarit.
En la foto: Miguel Parra, boxeador profesional de Tepic, Nayarit.
martes, 14 de abril de 2015
Let’s Move! Programa Nacional de USA vs la obesidad.
¡A moverse! (Let’s Move!) es un programa integral, creado por la Primera Dama en el mes de febrero del 2010 para resolver el problema de la obesidad infantil en una generación. De esta manera, los niños que nacen hoy crecerán más sanos y estarán en mejores condiciones para ir en pos de sus sueños. Obviamente, este objetivo es muy ambicioso, pero con su ayuda podremos lograrlo.
Texto tomado de http://www.letsmove.gov/en-espanol
Por qué tiene éxito? Estrategicamente el programa considera a todos los sectores de la sociedad, en otras palabras, todos los sectores tienen claro la meta, objetivos y las conceptualizaciones sobre alimentación y actividad física.
Estos sectores de igual forma desarrollan integralmente con el programa nacional propuestas desde su competencia, buscando las estrategias más accesibles para las personas, asesoria personalizada mediante sistemas presenciales (en escuelas, centros comunitarios, oficinas especializadas, etc.) y una intervención más educativa que rehabilitatoria.
El juego prevalece en el caso de la actividad física como la herramienta perfecta para iniciar a los infantes y a las familias.
Realice actividad física (texto tomado de http://www.letsmove.gov/en-espanol).
La actividad física es un componente esencial para llevar un estilo de vida saludable. Al combinar la actividad física con una nutrición saludable en su rutina diaria, los niños pueden prevenir varias enfermedades crónicas, incluidas las enfermedades del corazón, cáncer y ataques cerebrales, las tres principales causas de muerte. La actividad física ayuda a controlar el peso, desarrollar músculos y articulaciones, reducir la grasa, fortalecer los huesos, y reducir el riesgo de ser obeso. Los niños necesitan 60 minutos todos los días de actividad física (moderada a intensa).
Una de las formas más fáciles y divertidas de hacer actividad física es jugar al aire libre. También es importante congregar a padres cerca de parques, lugares para correr o caminar, y ofrecer ideas Let’s Move Outside (en inglés) ayuda a las familias a tener una vida más activa.
Entonces, ¡tratemos de generar más oportunidades para que los niños puedan realizar más actividad física, dentro y fuera de casa y de la escuela, como también de crear nuevas oportunidades para que las actividades se realicen en familia!
Texto tomado de http://www.letsmove.gov/en-espanol
Por qué tiene éxito? Estrategicamente el programa considera a todos los sectores de la sociedad, en otras palabras, todos los sectores tienen claro la meta, objetivos y las conceptualizaciones sobre alimentación y actividad física.
Estos sectores de igual forma desarrollan integralmente con el programa nacional propuestas desde su competencia, buscando las estrategias más accesibles para las personas, asesoria personalizada mediante sistemas presenciales (en escuelas, centros comunitarios, oficinas especializadas, etc.) y una intervención más educativa que rehabilitatoria.
El juego prevalece en el caso de la actividad física como la herramienta perfecta para iniciar a los infantes y a las familias.
Realice actividad física (texto tomado de http://www.letsmove.gov/en-espanol).
La actividad física es un componente esencial para llevar un estilo de vida saludable. Al combinar la actividad física con una nutrición saludable en su rutina diaria, los niños pueden prevenir varias enfermedades crónicas, incluidas las enfermedades del corazón, cáncer y ataques cerebrales, las tres principales causas de muerte. La actividad física ayuda a controlar el peso, desarrollar músculos y articulaciones, reducir la grasa, fortalecer los huesos, y reducir el riesgo de ser obeso. Los niños necesitan 60 minutos todos los días de actividad física (moderada a intensa).
Una de las formas más fáciles y divertidas de hacer actividad física es jugar al aire libre. También es importante congregar a padres cerca de parques, lugares para correr o caminar, y ofrecer ideas Let’s Move Outside (en inglés) ayuda a las familias a tener una vida más activa.
Entonces, ¡tratemos de generar más oportunidades para que los niños puedan realizar más actividad física, dentro y fuera de casa y de la escuela, como también de crear nuevas oportunidades para que las actividades se realicen en familia!
- Familias activas
- Ofrézcales a los niños juguetes como pelotas, cometas y una cuerda para saltar, con los que puedan realizar actividad física.
- Motive a sus hijos a que se inscriban en una actividad deportiva o introdúzcalos a una actividad física nueva.
- Limite el tiempo que ven televisión o usan otro aparato electrónico que no requiere que se muevan. Más bien, trate de que su familia sea más activa: pruebe nadar en la piscina del club de su barrio, o busque un parque cerca de su casa para montar bicicleta, correr o caminar.
- Realicen en familia cambios pequeños como, por ejemplo, usar las escaleras en vez del ascensor o caminar a la escuela.
- Promueva las actividades físicas después de las clases y asegúrese de que el niño duerma lo necesario.
- Informe a miembros de su familia sobre el Premio Presidencial al Estilo de Vida (President’s Active Lifestyle Award) (en inglés) y desafíelos para ver quién es el primer miembro de la familia en ganan el premio. Para ganar el premio la persona tiene que comprometerse a hacer actividad física cinco días a la semana, durante seis semanas. El premio se otorga a niños y adultos.
- Cree una regla nueva en la casa, por ejemplo, pararse, bailar, saltar o correr durante los comerciales de televisión.
- Celebre las ocasiones especiales como cumpleaños o aniversarios, con alguna actividad física, como jugar al fútbol, vóleibol o baloncesto.
- Haga que toda la familia participe en los quehaceres domésticos como, por ejemplo, limpiar la casa, pasar la aspiradora o cortar el pasto.
- Hable con la directora de la escuela de su hijo o escríbale una carta al intendente si piensa que la escuela debe ofrecer la oportunidad de hacer más actividad física.
- Aliente a las escuelas a que tengan un recreo antes del almuerzo para aumentar la actividad física antes de la comida.
- Asegúrese de que los niños duerman lo suficiente. Los niños menores de 5 años, en su mayoría, necesitan dormir 11 horas al día, los niños de 5 a 10 años necesitan 10 horas de sueño, y los niños mayores de 10 años necesitan por lo menos 9 horas.
- Entérese sobre las opciones divertidas y de bajo precio que hay para las familias que quieran hacer actividad física fuera al aire libre en Let’s Move Outside que promueve varios tipos de actividades saludables al aire libre para niños y familias en todo el país.
sábado, 11 de abril de 2015
Fuera creencias, bienvenida la ciencia para alcanzar el éxito en la práctica física.
Por Dra. Ciria
Margarita Salazar C., profesora de Tiempo Completo de la Universidad de Colima
A lo largo de muchos años como deportista y después como estudiosa de
la actividad física y las implicaciones bio-pisco-sociales, he venido
despidiendo para mejorar mi rendimiento físico varias acciones y rituales que
no tenían un fundamento científico y solo estaban fundamentados por meritita
creencia o repetición por generaciones de entrenadores empíricos o practicantes
del deporte.
En este espacio vamos a lanzar a la lona aquellas prácticas
que no tienen razón de ser en nuestra práctica física-deportiva:
1. Debo sudar para bajar de peso y/o
quemar grasa. El sudor no es otra cosa más que una señal de que
se está perdiendo agua por un proceso regulador de la temperatura
corporal. El exceso de calor se
contrarresta evaporando agua por las glándulas sudoríparas. Como has visto no
tiene nada que ver el sudor con la masa
grasa, en el caso del peso, si puede variar, pero se recuperará en el momento
de ingerir nuevamente agua. Por tanto, te sugiero ejercitarte con ropa que permita
la ventilación, nada de chamarras calientes, de nylon o peor aun colocar bolsas
en la zona abdominal para perder %graso. No te arriesgues a una deshidratación severa.
2. Calentar y estirar antes de empezar
sirve para lo mismo. Existen diferencias entre estirar y calentar,
normalmente cuando nos activamos no pensamos en la diferencia, sin embargo, el
calentamiento se recomienda activo y no
estático-mantenido- (son los típicos ejercicios de pie y buscando alcanzar
alguna zona del cuerpo, o jalando extremidades al centro del cuerpo para
estirar los segmentos musculares), ya que fijo en una posición terminamos
haciendo estiramiento y no lubricando para empezar la actividad física. Una
vez, entrando en calor podrás realizar estiramiento dinámico (zancadas, saltos,
giros).
3. Me ejercito para transformar la
grasa en musculo. Esta
expresión es muy común como garantía en los gimnasios o lugares para
ejercitarse. Efectivamente una vez iniciado un plan de ejercitación y
alimentación comenzará a ocuparse las reservas de grasas y comenzarás a perder
peso en %graso, y ganar masa muscular, siempre y cuando también se trabaje
estos tejidos. Que nos quede claro, grasa y músculo son dos tipos de tejido
diferente, que no son ni primos hermanos. En este caso, si deseas bajar %graso
y aumentar masa muscular, entonces deberás decirle a tu entrenador que
requieres un programa para estimular ambos tejidos.
4. Debo ejercitarme más de 30 minutos para lograr efectos
positivos.
Somos una sociedad muy ocupada, y uno de los principales obstáculos para
ejercitarnos frecuentemente es el tiempo. Estudios recientes señalan que
nuestro cuerpo ocupa más energía cuando realizamos actividad física de moderada
a intensa. Por tanto, ahora 20 min AF
moderada – intensa es suficiente para los mínimos de salud. Incluso, se puede abonar, se pueden realizar
10 minutos por la mañana y el resto por la noche.
CONSEJO
Consulta a expertos cuando tengas
dudas, siempre cuestiona como la indicación que te da el instructor o
entrenador tendrá efecto biológico en la meta-plan de ejercicios que te ha
diseñado.
domingo, 16 de diciembre de 2012
Cuando no hay otra que moverse: el cuerpo oxidado
Fuimos hechos de forma estratégica para movernos, la prueba que no somos un cuerpo rígido, si no todo lo contrario flexible. Unido por coyunturas llamadas articulaciones que permiten al esquema óseo y muscular, moverse.
En nuestro tiempo la hipoactividad física y por ende, la inmovilidad corporal no solo causa problemas articulares, metabólicos, sino que también promueve un estado de pasividad que debilita el sistema nervioso y verdaderamente nos oxida.
No es otra cosa que la apatía por realizar cualquier cosa que demande un gasto energético. A veces no nos explicamos porque tanta flojera o renuncia a actividades mínimas de movimiento. Pues, seguirá ocurriendo mientras se destine más tiempo para habituar al cuerpo a no realizar nada.
Difícil será mover la voluntad del cuerpo por oxidarse. No nos extrañe que en algún momento ese cuerpo rígido nos quiebre la salud.
La salud es por tanto movimiento. Bailar, caminar, trepar, rodar, ir de compras, hacer deporte, visitar museos, tejer, hacer artesanías, entre cientos de actividades que mantienen al cerebro y al cuerpo en actividad, en movimiento.
En nuestro tiempo la hipoactividad física y por ende, la inmovilidad corporal no solo causa problemas articulares, metabólicos, sino que también promueve un estado de pasividad que debilita el sistema nervioso y verdaderamente nos oxida.
No es otra cosa que la apatía por realizar cualquier cosa que demande un gasto energético. A veces no nos explicamos porque tanta flojera o renuncia a actividades mínimas de movimiento. Pues, seguirá ocurriendo mientras se destine más tiempo para habituar al cuerpo a no realizar nada.
Difícil será mover la voluntad del cuerpo por oxidarse. No nos extrañe que en algún momento ese cuerpo rígido nos quiebre la salud.
La salud es por tanto movimiento. Bailar, caminar, trepar, rodar, ir de compras, hacer deporte, visitar museos, tejer, hacer artesanías, entre cientos de actividades que mantienen al cerebro y al cuerpo en actividad, en movimiento.
miércoles, 17 de octubre de 2012
El mundo adolescente y los estilos de vida (caso Colima). Las opciones de cambio en los factores psicosociales.
Nos
enfrentamos al cambio en los estilos de vida del mundo contemporáneo… no es
algo fortuito ni un acto de voluntariedad adolescente, ni siquiera se trata de
una moda; es un cambio en los estilos de vida, derivados de las necesidades y
de lo factual en el mundo contemporáneo.
Manuel Vizuete Carrizosa (2010).
En los últimos veinte años la investigación científica
relacionada con el bienestar físico, emocional y social ha ofrecido a la
humanidad acercamientos más precisos, para modificar conductas y situaciones
que disminuyan la certidumbre de la calidad de vida y la ausencia de la
enfermedad.
De forma aislada, las ciencias disciplinares han
cerrado la brecha en busca del estado óptimo, cada una ha provisto teorías,
corrientes y modelos para su estudio. En la actualidad existe un marco
referencial amplio que sustenta que la enfermedad no es un padecimiento
unidireccional, sino que depende de la asociación de factores –en su mayoría
psico-sociales– relacionados con los estilos de vida (Pastor, Balaguer y García, 1998; Wilkinson y
Marmot, 2003).
Esta modelación justamente se experimenta de forma
importante durante la niñez y adolescencia, siendo en la adultez la
reproducción de lo que se aprendió en las primeras etapas de la vida. En
México, como en el mundo, los jóvenes representan el futuro de la sociedad; sin
embargo en la actualidad, esta población se muestra como una de las más
vulnerables tras altos índices de obesidad, ingestas hipocalóricas, consumos de
sustancias psicoactivas, trastornos alimentarios y psicológicos, suicidios,
muertes prematuras, entre otros problemas particulares de esta edad. Estas
situaciones han desmejorado las oportunidades de desarrollo humano y acceso a
la calidad de vida en algunos de ellos.
El tema es sensible y puede ser observado desde alguna
de las tres dimensiones –perspectiva biológica, psicológica o social– de lo que
la OMS define como bienestar y calidad de vida, o bien combinar algunas de las
líneas de investigación entre sí.
Esta visión parte de la hipótesis, que acentúa que la
estructura social estable y familiar normofuncional se asocia a la
predisposición de estilos de vida activa y saludable en los jóvenes
preuniversitarios colimenses. Esta visión nos hace pensar que los estilos de
vida saludable de los adolescentes están estrechamente relacionados con la
percepción positiva del bienestar emocional y conductas habituales correctas,
derivadas de un modelo ecológico. Esta postura teórica (Bronfenbrenner, 1987,
Wilkinson y Marmot, 2003) ayuda a entender la influencia del contexto social en
el que se desarrollan los estilos de vida relacionados con la salud, y
comprender el proceso entre el individuo y su entorno, que contribuyen a la
adquisición y mantenimiento de las conductas de salud.
Esquema de los Factores
Determinantes de los estilos de vida
(Mendoza, Sagreda y Batista, 1994).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha promovido
que en este último tercio del siglo XX, se asista a una nueva cultura de la
salud, en la que se han desarrollado modelos explicativos que permiten integrar
las complejas interacciones de los factores biológicos y sociales (Wilkinson y
Marmot, 2003; Elizondo, 2005) implicados en los estilos de vida y que dan por
resultados la mejora o la disminución de la calidad de vida. Entre estos nuevos
enfoques cabe destacar el modelo ecológico, el cual, apoyado en el desarrollo
de la ecología humana, explica la salud desde el proceso adaptativo del hombre
a su complejo medio físico y social.
El contexto, en mayor o menor medida, ejerce una
influencia en la calidad de vida de las personas y, de forma voluntaria o
involuntaria, en sus estilos de vida. Los estilos de vida serían la forma de
vivir de las personas que, al igual que el medio ambiente, están determinados
por un conjunto de factores (físicos, sociales o laborales) que dependerán
tanto del individuo como del complejo entorno que le rodea, dando lugar a
estilos de vida más o menos saludables.
Estudiar el tema resulta vital, a nivel social
toca puntos relevantes como una movilización ciudadana para el cambio social y
la responsabilidad común para favorecer entornos saludables. A nivel
individual, toma aspectos cualitativos y cotidianos de las personas vinculadas
a su salud. Por tanto, abordar el tema desde las tres perspectivas nos
proporciona un acercamiento completo a la dinámica corporal, de movimiento y
prospectiva saludable de los jóvenes. Podemos desde este enfoque encontrar
elementos y determinantes para modificar los estilos de vida que deriven en
prácticas mayormente saludables de este sector de la población.
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